ASSES

El error nº1 al planificar el año: confundir ambición con exigencia

Marc Durán | HACE 30 MINUTOS 6 SEGUNDOS
El error nº1 al planificar el año: confundir ambición con exigencia
ASSES te proporciona una guía realista para fijarte objetivos para el nuevo año que no te rompan por dentro y que sirvan para organizarte.

Guía realista para fijarte objetivos que no te rompan por dentro

Enero es el mes donde más jugadores se engañan a sí mismos.

No porque sueñen alto. Sino porque confunden ambición con presión.

Y eso, en el mundo del poker, se paga caro.

El problema no es querer más

El problema es desde dónde lo quieres.

La mayoría de jugadores empiezan el año con frases como:

● “Este año subo de stakes sí o sí”
● “No puedo volver a hacer otro año mediocre”
● “Tengo que demostrar que valgo”

Desde fuera suena a ambición. Desde dentro, muchas veces, es miedo encubierto con buenas palabras.

Miedo a:

● Estancarse
● Haber perdido el tiempo
● No estar al nivel que “debería”

Y cuando los objetivos nacen de ahí, no se sostienen. Te aprietan.

Ambición vs exigencia (no son lo mismo, aunque lo parezcan)

Aquí está la distinción clave que casi nadie hace:

Ambición sana

● Nace del deseo de explorar tu potencial
● Tolera el error como parte del proceso
● Piensa en meses, no en días
● Te permite ajustar sin sentirte fracasado

Exigencia tóxica

● Nace del miedo a no ser suficiente
● No tolera fallos
● Convierte el error en amenaza
● Necesita resultados rápidos para calmar la ansiedad

El problema es que ambas usan el mismo lenguaje.

La diferencia no está en lo que te propones, sino en cómo te relacionas con ello cuando no sale.

La pregunta que define si tu año está bien planteado o condenado

Todo el mundo pregunta:

“¿Qué quiero conseguir este año?”

La pregunta que casi nadie se hace es esta:

“¿Qué estoy intentando evitar sentir con estos objetivos?”

Muchos planes anuales no buscan crecer. Buscan dejar de sentir inseguridad.

Y eso convierte el objetivo en una carga. Cuando el objetivo sirve para tapar dudas internas:

● Cada sesión pesa demasiado
● Cada error se vive como una prueba
● Cada down parece una amenaza existencial

La presión mal gestionada puede ser más negativa que la falta de nivel técnico.

Por qué exigirte más no te hace más profesional

Existe una mentira muy extendida en el poker:

“Si me aprieto más, rendiré más”

A corto plazo puede funcionar. A medio plazo, rompe.

La exigencia constante:

● Reduce la tolerancia a la varianza
● Aumenta el tilt silencioso
● Contamina la relación con el juego
● Hace que el volumen se vuelva emocionalmente caro

El poker no rompe a los jugadores en un gran down. Los rompe en la acumulación diaria de micro-frustraciones.


Cómo plantear objetivos que de verdad funcionan

1️⃣ Si tu objetivo no mejora tu relación con el error, es un mal objetivo

Hazte esta pregunta sin autoengaño:

● ¿Qué hago conmigo cuando no cumplo?

Un buen objetivo incluye el fallo dentro del sistema. No lo trata como un bug ni como un defecto personal.

Si cada error te aleja del plan, el problema no es el error: es el plan.

2️⃣ Cambia objetivos de resultado por objetivos de comportamiento sostenido

No es:

❌ “Ganar X bb/100”
❌ “Subir a X nivel este año”

Es:

✅ “Cerrar sesiones sin arrastrar mierda emocional”
✅ “Sostener el volumen incluso en semanas malas”
✅ “Volver a sentarme después de un mal día sin huir”

Eso es lo que decide el EV real a 12 meses.

3️⃣ Si tu objetivo solo funciona cuando todo va bien, no sirve Un objetivo sólido:

● No depende de rachas
● No se viene abajo con un down
● No necesita motivación constante

Si necesitas runear modo dios o cometer 0 errores para cumplirlo, no es un objetivo: es una fantasía.

4️⃣ Un buen objetivo reduce presión, no la aumenta

Esto va contra la intuición, pero es clave. Cuando un objetivo está bien planteado:

● Aporta calma
● Da claridad
● Facilita la regularidad

Si al escribirlo notas:

● Prisa
● Tensión
● Urgencia
● Comparación

La planificación lo es la correcta y puede tener consecuencias nefastas para tí, tanto dentro como fuera de las mesas.

El verdadero objetivo de un buen año de poker

No es ganar más.

Es convertirte en un jugador que puede sostener su juego cuando las cosas no acompañan. Ahí se separan:

● Los que tienen picos
● De los que construyen carreras

El año no se decide en enero. Se decide en:

● La tercera semana mala
● El mes sin resultados
● El momento en que podrías parar… y eliges seguir bien

Si tus objetivos no te preparan para eso, no importa lo ambiciosos que suenen.

Resultados finales

La ambición te empuja.

La exigencia te aprieta.

Un buen plan anual te da espacio para crecer, no te pone una pistola mental en la cabeza.

Si este año quieres que sea distinto, empieza por no volver a exigirte como siempre.

Eso, paradójicamente, es la decisión más ambiciosa que puedes tomar.

¿Quieres saber si tus objetivos están bien planteados o te está jugando en contra?

En ASSES trabajamos con jugadores que sienten que:

● se exigen mucho pero avanzan poco
● pierden volumen cuando las cosas no acompañan
● saben jugar, pero no siempre saben sostenerse mentalmente

Si quieres evaluar desde dónde estás planteando tu año y qué ajustes mentales marcarían más diferencia en tu rendimiento real, puedes rellenar este formulario:

FORMULARIO DE EVALUACIÓN

No es motivación.

No es coaching genérico.

Es entender qué te está frenando cuando juegas en serio y cómo corregirlo antes de que otro año se te escape por presión mal colocada.

COMENTARIOS

Todavía no se ha realizado ningún comentario en esta noticia.